Cuatro paredes y un reloj

Cierras la puerta y te cercioras que el cerrojo emita ese satisfactorio clic que garantiza que esta no se abrirá a capricho del viento, desases el pomo y giras sobre ti sin colocar el seguro porque sabes que tu privacidad no será comprometida cuando te acompaña la soledad y un aroma a libros viejos. Vuelves tu mirada hacia arriba y encuentras lo que parecen ser unas telarañas y adviertes que solo el polvo cayó en la trampa en todo ese tiempo que hasta el viejo reloj dejó de marcar.

La luz mortecina da al ambiente una lúgubre genialidad junto al suelo y las estanterías que lucen descuidadas, porque es obvio que solo el tiempo las ha tocado y porque donde hay tantos libros condensados sobre un escritorio, algunos estantes y un par de sillas, lo único que importa es eso, los libros. Caminas entonces hacia tu escritorio y en el acto, pateas un pequeño objeto por accidente, infieres, por el ruido emitido, que se trata de un objeto cilíndrico, una pluma, seguramente; tu estilográfica de siempre.

Caminas hacia donde viste que desapareció la sombra; bajo el sillón y preparas tu nariz porque la capa de polvo que hay sobre tu copia de la máxima obra de Dante Alighieri te lo sugiere. Te agazapas y estiras el brazo, ahí está tu pluma y te distraes con la textura que ofrece el grabado de tu nombre sobre ella y recuerdas el momento de su adquisición, pero en seguida lo ignoras porque tu meñique roza un objeto más que yace bajo el sillón acumulando polvo.

Pero esta atorada bajo ese pesado y antediluviano sillón, entonces te yergues y con determinación tratas de cargar uno de tus masivos enseres, sin embargo tu dedicación ante tal proeza se ofusca cuando reparas que una pila de libros del filólogo Herbert Jennings sobre tu mueble es demasiado, pero consigues abrir un espacio para alcanzar el objeto. Lo ases y, por su forma ortoédrica, sabes que se trata de un libro, pero también puede ser una caja y por lo que descansa sobre el sofá piensas en la Caja de Pandora.

Antes de percatarte de si es una caja o un libro, piensas en lo ridículamente paradójico que resulta comparar un libro con la caja de Pandora, extrapolas todos los males de la humanidad con lo bien que le haría a la humanidad ponerse a leer en tiempos coetáneos. Empuñas el misterioso objeto entre tus manos y al tocar las aristas empolvadas reconoces que es un libro, lo viras porque la contraportada no te sugiere algo en concreto, es cuando ves la portada que, con unas letras grabadas en un dorado desgastado, oran: Antiguo Testamento.

Sonríes a tus adentros por el mal gusto que tiene tu vida para la mofa y en un par de segundos echas a reír porque recuerdas la dualidad caja/libro que recién urdiste, te decepciona el hallazgo de aquel objeto y sin abrirlo, lo arrojas al otro extremo de la habitación, esperando que caiga cerca de la puerta para que a tu abandono, no olvides sacarlo de una vez por todas. El libro a mitad de su vuelo, como recriminándote, escupe lo que parecen ser un par de trozos de papel.

«¿Alguna nota?», piensas. «¿Hojas desprendidas?», «Peor, ¿Alguno místico?» Te diriges hacia el lugar en que cayeron los papeles y con cada mano levantas uno de ellos, uno es claramente una carta y el otro tiene un sello rojo que evoca al fallecido británico William Blake por el detallado dragón impreso justo al centro de la hoja que está datada con la fecha de hoy, tu piel reacciona a la coincidencia y se estremece.

Te tumbas en el suelo y comienzas a leer con ansiedad cada línea en la carta que tiene tu nombre entintado y tratas que el reloj antiquísimo sobre la pared, que vuelve a funcionar, no te enloquezca con el marcar de cada segundo.

One thought on “Cuatro paredes y un reloj

Comenta aquí:

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s